
DESDE EL CERRO ALTO ¿ES JUSTA LA APLICACIÓN Y COBRO DE LA TENENCIA? El 19 de diciembre de 1961, el entonces Presidente de la Republica, Adolfo López Mateos, envió al Congreso de la Unión el proyecto de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 1962, en el cual se incluía (sic)“... la creación de un nuevo impuesto especial sobre la tenencia y uso de automóviles, que se aplicará anualmente; será de carácter variable, de acuerdo con la edad de los vehículos –a mayor antigüedad menor impuesto- y se causará en el momento de efectuar el canje de placas...”. La justificación era el “...contribuir al gasto público, que en el caso de la expansión de carreteras, autopistas, vías, etc., requieren de recursos cada vez mas cuantiosos...”; dicho gravamen quedo asentado en el artículo 13. Al año siguiente, al ver que era una buena fuente de ingresos, el 22 de diciembre de 1962 se envió el proyecto de Ley del Impuesto Sobre Tenencia o Uso de Vehículos, LISTUV, y así “..regular con la debida amplitud las bases indispensables para su cobro.” Actualmente, la vigencia de este impuesto se ha mantenido, siendo un lastre para la de por si maltrecha economía de la mayoría de las familias mexicanas.
Su aplicación se basa en multiplicar el valor de la factura original por un factor que disminuye año con año hasta cumplir 10, cifra considerada para la vida útil de una unidad automotriz. Además, en estados como el nuestro se aplica un cobro extra, denominado comúnmente tenencia estatal, a las unidades de antigüedad mayor a 10 años, siendo este impuesto otro robo mas a los bolsillos de la población. Tratando de responder a la pregunta inicial, hay que verlo desde dos puntos de vista distintos pero enlazados: el económico y el social. Las implicaciones económicas son variadas con afectaciones directas e indirectas para todos. Tanto como para los que poseen un vehículo en la actualidad como para los que piensan adquirir un último modelo, que es la posición en donde se ve la mayor afectación económica. ¿Cómo quiere el gobierno incentivar el consumo interno con el gran desembolso que implica la adquisición de un vehículo nuevo? Supóngase que usted desea renovar su vehículo, el cual tiene un costo de 100 mil pesos. Tiene que pagar 16% de IVA, seguro y la tenencia. En total puede ascender el costo a 125 mil pesos, y si lo adquiere financiado llegaría fácilmente a pagar 50% más del costo original. Por razones como estas, hay quienes prefieren adquirir un vehículo “chocolate” a endeudarse por mas de 10 años. Pero si no se venden automóviles nuevos, no hay crecimiento económico, si no hay crecimiento económico no hay posibilidades de aumento en el poder adquisitivo, entonces, ¿cómo voy a comprar un carro nuevo?. Un circulo vicioso difícil de romper.
Las implicaciones sociales de este impuesto son variadas, siendo el hartazgo de la población la más importante. La esencia del cobro que se mencionaba en 1961 no se ha cumplido, las carreteras están desgastadas y en pésimas condiciones, si no lo cree, dé una vuelta a la ciudad de Villanueva o a la ciudad de Jalpa y compruébelo; y si alguna carretera esta en buenas condiciones, en la mayoría de las ocasiones hay que pagar por circular en ella.
El actual Presidente de la Republica, Felipe Calderón, propuso su eliminación en el 2012, sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, el impuesto ya no lo cobrará la Federación, serán los estados quienes decidan si continúan recaudándolo. Y todo parece indicar que el gobernado electo, Miguel Alonso, no tiene intención de derogar el gravamen, espero comerme las palabras.
En resumen, el impuesto no ha cumplido su cometido o los encargados de administrarlo no lo han hecho de la mejor manera. Los mexicanos estamos hartos de ver como año con año se esfuma el aguinaldo, cuando se percibe, con tal de pagar la tenencia. Su eliminación traería innumerables beneficios, como el necesario y urgente despegue del mercado interno. Los políticos que se niegan a la desaparición del LISTUV argumentan que de dónde van a obtener los recursos que ingresan por esta vía, yo les digo ¿y si mejor ellos se reducen el sueldo a un nivel más acorde a la realidad? Juzgue usted. Agradezco sus comentarios: desdeelcerroalto@hotmail.com.
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