Don Lupe: el anciano poeta y sus amigos La inspiración de Don Lupe y sus ochenta años, convirtieron su vida en un largo poema de Amor, pasión, dolor y de la muerte propia.
Don Lupe y sus amigos son testigos vivos de los movimientos armados de 1910 y 1923. Apenas tuvieron tiempo para aprender a medio leer y escribir. Entre mil penurias hicieron su casa y formaron su hoga; no obstante, orgullosos, se ufanan por haberle dadolo mejor a su familia, aunque ahora sufren el abandono de sus hijos, pues todos se fueron. Pero no hicimos de ellos unos inutiles ni unos degradados. Nuestros hijos hoy "La están haciendo" en el extranjero y en la capital. Ahora mucha de la educación dada por el gobierno, por los maestros y por los padres están haciendo del joven, del niño, un degradado. Un ser con poco valor. Que conocimientos tan bajos tienen. Un día le pregunté a un estudiante de secundaria que efecto ocasiona el fuego en los metales y ¡ vaya sorpresa !, no supo. Estamos muy desnacionalizados. Nos gusta lo extranjero. Mugrosas canciones parecen discos rayados. Pero ahí andamos tarareando el excremento que nos ofrecen los cantantes. Las campanadas se oyen fuerte, al otro lado está el Santurío, quiero copiarle otra poesía, que hable del abandono de los ancianos, pero son de él, no mías. Paul Duran Avila El Pulso Da click aquí para checar el periodico Domingo 12 de marzo de 1989 |