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Recibí varios correos donde jalpenses felicitan ala página por la publicación de la muerte del GENERAL JOSE MARIA GUTIERREZ y al mismo tiempo me solicitan su pudiera publicar algo más sobre la muerte de este señor que en Jalpa y la región se considera un mártir. Gracias por sus comentarios a jalpenses que radican en Chicago, California, y Texas y en mismo Jalpa. Saludos para todos ustedes y aquí les escribo más del General y por que es un artículo algo extenso lo publicaremos en dos partes. ASESINATO DEL GRAL: JOSÉ MARIA GUTIERREZ DE JALPA, ZAC. Con los arreglos llegó la imposibilidad de seguir la lucha. Gutiérrez, haciendo de tripas corazón, tuvo que rendirse ante la fuerza de los hechos y procedió al arreglo de su gente de la mejor manera posible. Entonces fue cuando decia: "si mi sangre fuera suficiente para garantizar la vida de mis compañeros, con gusto lo daría". Mandó poner un mensaje al callismo y fue comisionado el Gral. Avila Camacho para tratar co él los arreglos. Camacho le urgía que se entragara, pero Gutiérrez procedia con cautela esperando el resultado de tales arreglos y a medida que iban entregando las armas exigia los correspondientes salvoconductos. Camacho deseaba una entrevista con Gutiérrez y este la aceptó fijando lugar en la haciendita, frente al cuartel general de Camacho. Cada uno deberia llevar pistolas ametralladoras y armas largas. Gutiérrez ylos suyos también llevaban sus pistolas y sus rifles. No dejaba de ser emocionante la entrevista en la que, por primera vez, dos enemigos irreconciliables se iban a ver cara a cara para tratar asuntos de paz. Gutiérrez se adelanto solo, dejando en un cerro a sus compañeros, hasta encontrarse conCamacho y su hermano. Se tendieron la mano y estuvieron hablando largo rato; después llamaron a los demás y se formó el grupo. Entonces en presencia de todos, Camacho dijo a Gutiérrez que esperaba que nunca más llegaria a alzarse contra el gobierno, porque él sabia muy bien que no tenia Gutiérrez ambiciones politicas y que, de no haber sido por la cuestión religiosa, no habria tomado las armas. "en efecto, contestó Gutiérrez, nada de lo demás me interesa;pero si le digo a usted, desde ahora para siempre que si el gobierno vulve a atacar la libertad religiosa, volveré a tomar las armas para defenderla". esa entereza y la virilidad con que lo dijo, fue sin duda su sentencia de muerte. en pocos días más, acabo de licenciar sus tropas quedando con solo diez hombres Sria. De guerra le permitió y con los que poco andaba pues sus escasos recursos no le permitian ese lujo. Fue a ver a su familia a Guadalajara y regreso poco después para vender los pocos animales que le habian sobrado, para cubrir deudas personales que tenia desde antes del Movimiento. Ultimados sus asuntos particulares, pensó regresar a Guadalajara y de alli pasarse a Sonora en busca de seguridad, pues era notoria la falsedad del Gobierno y tuvo la certeza de que tramaban su eliminación. Se comunicó son la jefatura de Zacatecas pidiendo se le juzgara por cualquier tribunal civil o militar, para poder contestar a todos los cargos que se le pudieran hacer. Él se consideraba limpio de culpa y por ellos nada le podian hacer en ese terreno. Pero no era ese el caso;' se trataba de eliminarlo al margen de la Ley. Asi se lo hice comprender cuando me dijo de tal comunicación y le dije: tú tienes un salcoconducto firmado por el presidente y por el Srio. de Guerra y Marina; delitos del orden común no tienes, de manera que por ese lado con la Ley en la mano nada pueden hacerle. Pero no creas que para matarte van a formarte Consejo de Guerra ni juicio alguno previo, lo más probable es que ni siquiera te tomen prisionero, sino que a vuelta de una esquina donde se les preste la ocación te asesinaran. Esto se lo dije tres días antes de su muerte. El 8 de diciembre de 1929, lo vi por úlma vez unas dos horas antes de morir. Como alas nueve de la noche, lo encontré en la esquina de la plaza y alli me dijo: "tu pariente acaba de llegar de Villanueva y trae noticias frescas malisimas para nosotros; mejor es que lo veas y te platique". ¿Y por qué no te vas?-le dije-, "por que si me voy, matan a los compañeros que viven aquí sin saber nada los cogerán desprevenidos". Entonces vete a recoger a tu casa, te encierras y asi es más dificil que te saquen de ella. "solo voy a arreglar un asuntito para recogerme". A esa hora pasaba frente a nosotros uno que dos horas más tarde habia de asesinarle. Fui a ver mi pariente, como él me lo indicó. Me platicó cuanto sabia y me retire a acostarme. Comenzaba a quedarme dormido cuando oí unos disparos. Me vino ala mente que podian haberle asesinado. En efecto, pocos momentos después me cerciore: así habia sucedido. Esa noche se habia confesado y pensaba oír misa, el día siguiente, y comulgar para después irse al rancho y después hacer su proyectado viaje. Pero su viaje debia ser más largo. Catorce balas atravesaron su cuerpo. Tres hienas con cuerpo de hombres, dispararon sus armas a un tiempo desde una ventana cerca del lugar donde él hablaba con una persona, siendo uno de los asesinos su compadre Romero, instrumendo de que se valió el Gobierno para borrarlo del mundo de los vivos, pues tenia que quitarse los obstáculos que le impedian llevar adelante el exterminio de la Religión en el pueblo mexicano. Su muerte fue llorada por todo el pueblo, y durante el siguiente día, acudió a visitar su cadáver, y en la tarde acudió en masa a acompañarlo a su ultima morada. Nació en el rancho de Huaracha (hoy san josé) del municipio de Jalpa, Zac. , el 10 de noviembre de 1893. Fueron sus padres J Trinidad Gutiérrez y Maria del Pilar Valenzuela. A los tres meses de edad quedo huérfano de padre, quien murió a consecuencia de las heridas que ricibió de unos salteadores, en uno de sus viajes. Miguel Robles la importubada con amorios que ella rechazaba con dignidad y firmeza. Un día, la señora volvió a su casa después de comulgar, Miguel saltando las tapias la acosaba en sus aviesos fines, pero al ver que nada conseguia, lleno de despecho le dio una puñalada en el corazón dejándola muerta en el acto. José Maria, en compañia de su hermana mayor Aurelia, pasó al cuidado de sus abuelos maternos que gozaban de alguna comodidad. Así, en el campo pasó su niñez, siendo un buen jinete y un buen tirador. En cambio, alcanzó poca cultura por la falta de instrucción en sus primeros años, aunque de grande se empeño en estudias y logró mucho a base de tesón y perseverancia. Cuando apenas contaba 17 años, contrajo matrimonio con la virtuosa señorita Jovita Valenzuela. Lo que más contribuyó a su formación fue su ingreso a la A.C.J.M., que en 1920 fue fundada en su pueblo natal. Alli fue donde se modeló su alma, que mas tarde fuera sostén y defensa de toda la religión Sur del Estado. Allí fue donde, en los círculos de estudios sociales, se dio cuenta de los vitales problemas y de su urgente resolución. Desde entonces, al mismo tiempo que rectificaba su vida, se interesaba por el bienestar de su pueblo. Fue nombrado Jefe de la Liga y más tarde, Jefe del Movimiento Armado, para lo cual renunció ala Liga a fin de que no se confundiera una cosa con otra. Entonces fue cuando pudo aprovechar la experiencia adquirida en la guerra, pues habia sido envuelto en la guerra de 1915. Después, el Gobierno le utilizaba para sofocar los diferentes alzamientos de la región, pues era notorio su valor y buen tino para dirigir una campaña. Esto le trajo no pocos enemigos de parte de los rebeldes, y varias veces tuvo que defender su vida él solo contra grupos de 8 ó 10 enemigos, a tiro limpio. Providencialmente salía con bien. Uno de estos enemigos era Don Teófilo Valdovinos, eterno revoltoso, que siempre estaba en el extranjero y regresaba soló para hacer levantamientos armados. ( Continuará.....) FUENTE: REVISTA "DAVID" Publicación religiosa de la ciudad de Guadalajara, Jal. Enero de 1969. Fco. Javier Sandoval Ortega CRONISTA DEL MUNICIPIO DE TABASCO, ZAC. Para preguntas o cometarios email: Fco.Javier_sandoval@tabascozacatecasmx.com © "DERECHOS RESERVADOS" PUEDE USTED REPRODUCIR ESTA INFORMACION TOTAL O PARCIALMENTE, PERO CITANDO LA FUENTE Y EL ESPACIO DE DONDE SE OBTUVO. |